Relato: Übermensch
El hombre soltó el cuchillo, que cayó sobre el cuerpo que había estado apuñalando. Mientras su conciencia despertaba se miró las manos manchadas de sangre, y le habló al cadáver que había sido su hermano.
- Creo que tenías razón. Zaratustra no hablaba de mi.
- Creo que tenías razón. Zaratustra no hablaba de mi.

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